miércoles, 28 de agosto de 2013

Yasuni ITT
La Iniciativa Yasuní-ITT fue un proyecto oficial del gobierno de Ecuador, desde 2007 hasta 2013, durante el mandato de Rafael Correq, que condiciona el mantenimiento de la Zona Intangible decretada en 1998 por el gobierno de Jamil Mahuad en un sector del Parque Nacional Yasuni ubicado entre los cuadrantes de exploración petrolera Ishpingo, Tiputini y Tambococha. La zona intangible fue decretada en el gobierno de Mahuad con el propósito de no interferir en los territorios de los grupos aborígenes no contactados en la Amazonia de Ecuador y mantener la reserva de la biosfera alejada de la explotacion petrolera que se realiza en varias zonas de la selva amazónica ecuatoriana.Durante el gobierno de Correa se propuso condicionar una parte de la zona intangible amazónica con un mecanismo de compensacion por el ingreso no percibido al no explotar los recursos petroleros y la contribución de mantener el crudo bajo tierra al mercado de carbono. Esta compensación sería realizada por la comunidad internacional al estado ecuatoriano bajo los criterios de la economia ecologica, la economia ambiental y la economia de recursos naturales.

Gracias al constante trabajo de científicos locales e internacionales en el Parque Nacional Yasuní, cada día se investigan más especies que podrían contener curas para enfermedades y métodos para mejorar nuestra calidad de vida. Por eso Yasuní es un laboratorio vivo, fuente importante de bioconocimiento.

Yasuní es uno de los lugares con mayor biodiversidad de murciélagos en el mundo. Un estudio comparativo con los Andes y América Central demuestra que hay mayor riqueza local de estos mamíferos en Yasuní.

Descubre a los mas hermosos, extraños, coloridos y poderosos habitantes del Yasuní y conoce que están haciendo los científicos para proteger al lugar más biodiverso del planeta.

Las generaciones futuras deben ser capaces de ver, saborear, oler, sentir y experimentar las maravillas del mundo en persona - no simplemente leer acerca de ellos entre las páginas de los libros de historia.

iniciativa Yasuní ITT es una propuesta mediante la cual el Estado ecuatoriano se compromete a dejar bajo tierra, de forma indefinida, alrededor de 856 millones de barriles de petróleo en la reserva ecológica del parque Nacional Yasuní, para evitar la emisión a la atmósfera, de 407 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono -que se producirían por la quema de esos combustibles fósiles- a cambio de una compensación económica de una fracción del valor estimado por el 50% de las utilidades que recibiría por la explotación de esos recursos.
El exceso de óxido de carbono acentuaría el fenómeno conocido como efecto invernadero, reduciendo la emisión de calor al espacio y provocando un mayor calentamiento del planeta. En los últimos años la cantidad de óxido de carbono en la atmósfera ha presentado un aumento. Se ha pasado de unas 280 ppm (partes por millón) en la era preindustrial a unas 390 ppm en 2009.
La propuesta plantea no solamente la protección del campo ITT, sino también el compromiso de controlar el resto del Parque, en el que efectivamente hay actividad petrolera que viene del pasado y, además, el resguardo efectivo de otras 39 áreas protegidas adicionales que encierran la mayor diversidad biológica del mundo por unidad de superficie. Se incluye también la protección de los territorios indígenas no intervenidos, que alcanzan un 19% adicional del territorio nacional.
Uno de los beneficios del proyecto es que la reinversión de los fondos aportados en fuentes renovables de energía reduce o elimina la generación de electricidad con derivados del petróleo, que actualmente alcanza el 47% de la energía eléctrica del país. De esta forma se reducen aún más las emisiones futuras de CO2.
Sin embargo, todo esto depende de que se concrete la cooperación internacional y que los países más contaminantes asuman la responsabilidad con el planeta, ha dicho el gobierno ecuatoriano en repetidas oportunidades.
La conservación de áreas protegidas y la reducción de la deforestación en Ecuador es un segundo beneficio que se añade a la mitigación del cambio climático y la preservación de la biodiversidad. Además, los programas sociales promueven la educación, salud y la generación sustentable de empleo productivo en las zonas de influencia de los proyectos, que cubren gran parte de Ecuador. Existe también otro beneficio: los fondos del capital pueden invertirse en proyectos hidroeléctricos y geotérmicos con rentabilidad garantizada.